martes, 1 de marzo de 2011

Devocionales de Febrero

Febrero 1


ÉXODO 24:1 -- 26:37 MATEO 20:1 -- 20:19



Aprender a confiar y obedecer



Escritura

Leer
PROVERBIOS 3.5, 6

Tesoro Bíblico

Cuando acepté al Señor como Salvador de mi vida, tan solo tenía doce años de edad, por lo que no tenía claro cómo confiar en Él y obedecerle. Durante más de 70 años, el Señor ha estado enseñándome en su "Escuela de obediencia". El principio más básico que aprendí allí, es también la clave para tener madurez espiritual: Los cristianos debemos confiar en Dios.

Las personas no obedecen a un Dios en quien no confían. De hecho, yo diría que la rebeldía más grande es cuando un creyente dice: "Sé lo que dice el Señor, pero…". Cuando colocamos un "pero" al final de una promesa bíblica, estamos a punto de dar una excusa para desobedecer.

La lección fundamental para confiar en el Señor es reconocer su identidad. Dios es el Creador y el Soberano del universo (Sal 33; Sal 103.19.). Su carácter le impide hacer promesas que no cumplirá (Sal 89.34). Y sus antiguas leyes en la Biblia se aplican a la vida moderna, porque Él es el mismo ayer, hoy, y por los siglos (He 13.8).

Los hombres y mujeres que realmente creen que el Señor es quien dice ser, están dispuestos a rendirse a Él. Se consagrarán a obedecerle en todo, y después verán los resultados. (Obediencia = Bendición, mientras que Rebelión = Sufrimiento). Si usted necesita convencerse de que el principio de la confianza funciona, estudie las vidas de otros cristianos, entre ellos personajes de la Biblia como David y Pablo.

Punto de Acción

No podemos obedecer a Dios sobre la base de caso por caso. O confiamos y obedecemos, o no lo hacemos, el Soberano del universo nos invita a dejar que Él dirija nuestra senda. Puesto que Él tienen el control, ¿no es mejor caminar junto a Él, que rebelarnos contra su deseo de guiarnos por el camino correcto?



Febrero 2

La escuela de obediencia de Dios



Escritura

ÉXODO 27:1 -- 28:43 MATEO 20:20 -- 21:11



Leer
1 JUAN 1.3-6

Tesoro Bíblico

A partir de los cinco años, nuestros hijos son matriculados en la escuela, y reciben lecciones que deberán aprender cada año. Nosotros también somos estudiantes. Cuando fuimos salvos, nos convertimos en alumnos de la escuela de obediencia del Señor. En ella, descubrimos la necesidad de confiar en Él y esperar su dirección. En ella se nos enseña la importancia del compromiso, y aprendemos a buscar su Palabra como guía.

Dios quiere también que aprendamos a:

• Escuchar atentamente las indicaciones del Espíritu Santo. Nuestro Dios no habla con una voz audible, pero se hace escuchar con toda claridad a través de su Espíritu. Jesús dijo que éste es nuestro Ayudador que nos recordará los pasajes de la Biblia que hemos estudiado (Jn 14.26), y nos enseñará cómo aplicarlos.

• Obedecer el siguiente paso. Abraham fue llamado a dejar su casa y viajar a un destino desconocido (Gn 12.1). Obedeció a pesar de que el camino no estaba claro. Nosotros, también, debemos avanzar por fe aunque no conozcamos todos los detalles.

• Esperar tener conflictos. No podemos vivir una vida de obediencia sin tener problemas con el mundo (Jn 16.33). Nuestros amigos o familiares podrán alejarse cuando se den cuenta de que ciertos intereses nuestros han cambiado. Algunos podrán solamente criticarnos, mientras que otros nos rechazarán por completo.

Punto de Acción

Practicar un estilo de vida de obediencia no significa que nunca cometeremos errores. Pero sí requiere diligencia, si queremos tener éxito. Obedecer al Padre fue la prioridad y el propósito del Señor Jesús, y lo mismo debemos hacer nosotros. ¿Cuál de estas lecciones quisiera usted comenzar a ejercitar primero?

Febrero 3

Un estilo de vida de obediencia



ÉXODO 29:1 -- 30:38 MATEO 21:12 -- 21:32

Escritura

Leer
JUAN 14.15-21

Tesoro Bíblico

Según Juan 14.21, demostramos nuestro amor a Cristo obedeciendo sus preceptos. Para amarle de todo corazón, tenemos que tener una vida de obediencia. Veamos cuatro consecuencias de ese estilo de vida:

1. Nuestra confianza en el Padre crece. Esta confianza viene de creer que el Señor es quien la Biblia dice que Él es. Y la Palabra de Dios nos dice que Él es bueno y también fiel para cumplir sus promesas (2 Co 1.20). El Salmo 86.15 lo llama misericordioso, clemente, amoroso, y lento para la ira. Su carácter no cambia debido a circunstancias dolorosas o difíciles de entender (He 13.8).

2. Desarrollamos una mayor capacidad para esperar en el Señor. Las demoras pueden ser difíciles en nuestra cultura del "quiero tenerlo ya". Pero debemos resistir la tentación y esperar en Él, en vez de adelantarnos a las cosas.

3. Nos comprometemos a obedecer a Dios. Sin esta determinación, vacilaremos en el momento de elegir, o permitiremos que el temor nos impida aceptar su dirección.

4. Nuestro estudio de la Palabra se vuelve consecuente. La Biblia revela las prioridades, los mandatos y las advertencias de Dios. Actúa como una luz que ilumina el camino que Él eligió para nosotros, y nos revela los obstáculos y los peligros en el camino (Sal 119.105). Sin esta luz, somos como una persona que anda por el bosque en la noche oscura sin una linterna.

Punto de Acción

Convertirse en cristiano no significa que la obediencia al Señor será automática. Es un proceso de crecimiento en la fe y de paciencia para esperar antes de actuar que dura toda la vida. Esto requiere el firme compromiso de obedecer, para que podamos decir no al pecado, y sí a Dios.

Febrero 4

Para andar con la mayor confianza



ÉXODO 31:1 -- 32:35 MATEO 21:33 -- 22:14

Escritura

Leer
HEBREOS 11.1-31

Tesoro Bíblico

Ayer aprendimos que el deseo del Señor es que andemos por fe. Sin embargo, si reflexionamos sinceramente en cuanto a nuestra vida, la mayoría de nosotros descubrirá ciertas áreas en las que nos resulta difícil tener confianza. Algunos días es más fácil dejar de controlar, mientras que en otros nos apresuramos a tomar las cosas en nuestras manos.

Afortunadamente, nuestro Padre celestial es paciente y amoroso. Su Palabra enseña claramente que la santificación es el proceso de hacernos santos, no simplemente el resultado final. Los niños son un magnífico ejemplo de cómo funciona esto. Cuando aprenden a andar, empiezan agarrándose de algo, se levantan, y luego dan un paso. Inevitablemente se caerán, y en ese momento los ayudamos a levantarse para que puedan seguir andando. Asimismo, Dios nos muestra cómo vivir conforme a nuestra fe en Él, pero cometeremos errores. Caerse y levantarse de nuevo son parte del proceso de aprendizaje.

El Señor nos enseña, pero también nosotros tenemos un papel en el aprendizaje. Nuestra responsabilidad es estudiar las Escritura para conocer el carácter de Dios y sus promesas. Al hacer esto nuestra confianza en Dios crece, lo que nos permite tomar decisiones que exigen que creamos y nos apoyemos en Él. Cuando damos un paso por fe y experimentamos la ayuda y la fidelidad de Cristo, nuestra confianza aumenta.

Punto de Acción

Piense en las respuestas, acciones y decisiones que tomó esta semana. ¿Cuántas de ellas fueron guiadas por el Espíritu Santo? ¿Y cuántas fueron reacciones humanas hechas con autosuficiencia? Vivir en base a la confianza en Cristo, exige fe y acción. Si usted permite que Él le dirija, su fe crecerá.



Febrero 5

ÉXODO 33:1 -- 34:35 MATEO 22:15 -- 22:46



Andar por Fe



Escritura

Leer
2 CORINTIOS 5.6-8

Tesoro Bíblico

Percibimos nuestro mundo por medio de la vista, el oído, el olfato, el gusto y tacto, y respondemos de acuerdo con la información obtenida por estos cinco sentidos. Pero Dios nos dice que hay una realidad superior, a pesar de lo que parece ser verdad a nuestra percepción. Y nuestro Padre celestial nos ordena que andemos por fe, no según lo que vemos.

¿Qué es, entonces, la fe cristiana? Es la convicción absoluta de que Dios es todo lo que Él dice ser en su Palabra. La verdad de quién es Él solo depende del Todopoderoso; no se basa en nuestras opiniones, circunstancias o sentimientos. Tampoco es algo que pueda medirse científicamente. Recordemos que la fe es un don del Señor, no algo que nosotros creamos (Ef 2.8). Por tanto, podemos pedirle su ayuda si titubeamos en la fe.

Andamos por fe mediante nuestra conducta, estilo de vida y decisiones. El Espíritu Santo guía nuestros pasos, y nosotros obedecemos resueltamente. Es importante pedir su dirección y sabiduría, esperar que Él contestará y suplirá nuestras necesidades, y confiar en que Él sabe lo que es mejor.

A veces, por supuesto, cometeremos errores. Pero Dios siempre estará allí para perdonar nuestros corazones arrepentidos y ayudarnos a volver al buen camino. Al crecer en una relación más profunda con Cristo, nos centramos más en Él, y nuestra confianza crece.

Punto de Acción

Si tratamos de manejar la vida por nuestra cuenta, el estrés puede ser abrumador. ¡Qué maravilloso es que nuestro Creador nos ofrece descanso y paz cuando confiamos en que Él dirigirá todo lo que hacemos! Nuestro infinitamente sabio, amoroso y soberano Padre celestial es perfectamente capaz de cuidar de sus hijos.



Febrero 6

ÉXODO 35:9 -- 36:38 MATEO 23:1 -- 23:22

La fragancia de Cristo



Escritura

Leer
2 CORINTIOS 2.14-16

Tesoro Bíblico

¿Ha tenido usted experiencias negativas al tratar de compartir las buenas nuevas de Cristo? Algunas personas simplemente no quieren escuchar hablar del Señor Jesús. Aunque la preocupación de usted es la vida eterna de esas personas, éstas pueden pensar que está tratando de forzarlas a aceptar su religión.

Para ayudarnos a entender el porqué algunas personas tendrán una reacción negativa a nuestra fe, el apóstol Pablo usó la analogía de la celebración de una victoria en el Imperio Romano. En su tiempo, cuando un general volvía a Roma después de vencer al enemigo, hacía una entrada triunfal y encabezaba un desfile por la ciudad. Iba en una cuadriga o carroza de color oro, rodeado de sus oficiales y seguido de sus soldados. Al final del desfile iban los prisioneros atados con cadenas.

Durante este espectáculo, nubes de incienso flotaban entre los participantes y los espectadores, mientras sacerdotes paganos transportaban a sus censores. Para los conquistadores, este era el fragante aroma de la victoria. Pero, para los prisioneros, era el olor de la muerte, porque pronto serían matados por bestias salvajes en el circo. De la misma manera, los creyentes somos dulce fragancia de Cristo los unos para los otros, por ir detrás de Él tras su victoria sobre la muerte y el pecado. Pero, para aquellos que no le conocen como Salvador, somos recordatorio del juicio que temen.

Aunque algunos nos rechacen, tenemos que seguir compartiendo nuestra esperanza con gracia y mansedumbre (1 P 3.15, 16). Hubo un tiempo en que Pablo odiaba a los cristianos, pero después fue el primero en afirmar que el Señor puede llegar a un corazón endurecido y convertir a un prisionero en vencedor.





Febrero 7

ÉXODO 37:1 -- 38:31 MATEO 23:23 -- 23:39

Cómo dejar de tener un corazón angustiado



Escritura

Leer
JUAN 14.1, 27



Tesoro Bíblico

Qué tiene sujetado su corazón? Piense en las cosas que le inquietan. Quizás esté enfrentando una necesidad económica, tensiones en una relación, circunstancias difíciles, o una enfermedad prolongada. ¿Qué debemos hacer con las situaciones difíciles que enfrentamos? Las palabras de Cristo pueden parecer una respuesta absurda a nuestro problema, porque decir: "No se turbe vuestro corazón" no cambia nuestros sentimientos.

Sin embargo, una traducción más exacta es: "Ya no sigas turbado". Jesús no está diciendo que debemos negar nuestros sentimientos y poner una cara feliz, sino más bien que no debemos dejar que la ansiedad nos venza. Sí, experimentaremos pruebas, pero por el poder del Espíritu Santo somos capaces de sobrellevar las luchas con la paz de Cristo.

Pero, ¿cómo podemos pasar de una angustia abrumadora a una paz imperturbable? Empiece por centrarse de inmediato en el Señor, no en las circunstancias, confiando en que Él le ayudará. Lea su Palabra para que pueda entender la perspectiva del Señor sobre el problema y descubrir sus promesas. Créale a Dios, y haga todo lo que Él dice, porque usted nunca podrá tener de su paz si no le obedece. Por último, presente sus problemas al Señor en oración, pidiéndole no solo que los quite, sino también dando gracias por la fortaleza que Él da para soportarlos.

Punto de Acción

La próxima vez que sienta un ataque de temor o ansiedad, recuerde el remedio de Jesús: "Creed en mí" (vv. 1, 11). Si usted cree de corazón que Él le ama, y que tiene un buen propósito para permitir esa dificultad en su vida, puede darle las gracias, no importa lo que sienta o cuál sea el resultado. La fe siempre trae su paz.



Febrero 8

ÉXODO 39:1 -- 40:38 MATEO 24:1 -- 24:28

La sabiduría de Dios revelada



Escritura

Leer
1 CORINTIOS 2.6-16



Tesoro Bíblico

Después de hablar sobre la pequeñez del pensamiento humano en 1 Corintios 1, el apóstol Pablo les presenta a los cristianos la esfera más alta de la sabiduría divina. Esta clase de conocimiento y comprensión no están al alcance de la inteligencia y el razonamiento humanos; vienen estrictamente por medio de la revelación divina. Sólo aquellos donde mora el Espíritu de Dios, tienen "la mente del Señor" (v. 16) y acceso a "lo que Dios [les] ha concedido" (v. 12).

Sin este discernimiento sobrenatural, nadie puede conocer con exactitud al Señor o sus caminos. Muchas personas dicen que creen en Dios, pero no puede tener una comprensión correcta de Él porque su percepción está basada en sus propios pensamientos e ideas. Es más fácil hacerse un dios que se ajuste a sus preferencias, que cambiar para cumplir con las demandas del único Dios verdadero.

Incluso los cristianos debemos estar en guardia contra el intento de adaptar a Dios a la imagen preconcebida que tenemos de Él. La Biblia es la única fuente confiable de revelación divina, pero debemos tener la precaución de considerar a la Palabra en su conjunto; es fundamental que no seamos selectivos en cuanto a los versículos que queremos creer. Por ejemplo, al centrarnos solamente en los pasajes que enfatizan la misericordia del Señor, y excluir a los que hablan de su santidad y justicia, malinterpretamos su verdadera naturaleza.

Punto de Acción

Busquemos conocer al Señor de verdad, considerando todo lo que dice la Biblia. La sabiduría divina es accesible a todo creyente por medio del Espíritu Santo. Nunca tratemos de limitarlo para acomodarlo a nuestras preferencias. Más bien, que Él ensanche nuestras mentes para abrazar sus pensamientos.

Febrero 9

LEVÍTICO 1:1 -- 3:17 MATEO 24:29 -- 24:51

Fe vs. razón



Escritura

Leer
1 CORINTIOS 1.18-31



Tesoro Bíblico

La primera batalla entre la fe y la razón humana tuvo lugar en el huerto del Edén. Incitada por las mentiras de la serpiente, Eva comenzó a mirar su situación desde una perspectiva puramente lógica, y juzgó que Dios le estaba impidiendo disfrutar de algo bueno. Su fe vaciló cuando ideas aparentemente lógicas llenaron su mente.

No estoy diciendo que el camino de la fe nunca sea lógico, pero al funcionar solamente sobre la base de la razón, el conflicto con el Señor es inevitable. La razón es que sus instrucciones y sus acciones no siempre parecen razonables desde la perspectiva humana. Aunque Isaías 55.8, 9 dice que los pensamientos y los caminos de Dios son más altos que los del hombre, muchas personas juzgan a las ideas divinas como inferiores a la inteligencia humana.

El apóstol Pablo enfatiza esto cuando señala que las decisiones de Dios son ilógicas según las normas del mundo. Su mensaje de salvación parece una tontería, y sus mensajeros parecen insignificantes. En una época en que se valora el reconocimiento y la admiración, la persona que cree en la Biblia es considerada débil y necesitada de una muleta religiosa para hacerle frente a la vida. Aunque esta descripción parezca burla, es en realidad bastante acertada. Al reconocer su impotencia, los creyentes se apoyan en Cristo para que Él pueda levantarlos y les ayude a mantenerse firmes.

Aquel día en el Edén, el pecado y la presunción entraron en el corazón humano. Pero toda la sabiduría mundana que alimenta nuestro orgullo es anulada por Dios. Él no está buscando personas grandes e impresionantes, sino servidores débiles y humildes que puede jactarse solamente en Cristo. Solo el Salvador es su fortaleza y su sabiduría.





Febrero 10

LEVÍTICO 4:1 -- 5:19 MATEO 25:1 -- 25:30

Seguridad eterna: ¿Podemos estar seguros?



Escritura

Leer
1 JUAN 5.1-13



Tesoro Bíblico

Nuestro Padre celestial quiere que sepamos con certeza que tenemos la vida eterna por medio de su Hijo Jesucristo. ¿Qué garantías tenemos de que somos salvos por la eternidad?

El amor de Dios. Una razón por la que podemos estar seguros de la salvación eterna, es el amor incondicional de nuestro Padre celestial. Él demostró en la cruz lo mucho que significábamos para Él: envió a su Hijo a morir por nosotros, para que pudiéramos tener vida eterna. (1 Jn 4.9, 10).

La vida y la muerte de Cristo. Por ser el Señor Jesús sin pecado, estuvo calificado para servir como nuestro sustituto y tomar nuestro lugar en la cruz. Al morir por nosotros, Él pagó por todos nuestros pecados y completó la obra necesaria para asegurar nuestra salvación (Jn 19.30).

La promesa del Señor Jesús. Tenemos la garantía de nuestro Señor de que pasaremos la eternidad con Él. El Señor prometió que nunca podremos estar separados de Él, y que nadie podrá arrebatarnos de su mano (Jn 10.28). Él fue adelante a preparar un lugar para nosotros, y volverá para llevarnos allá (Jn 14.2, 3).

El Espíritu Santo que mora en nosotros. Otra garantía es la presencia del Espíritu de Dios dentro de cada creyente. El Espíritu Santo actúa como un sello, garantizando que pertenecemos al Señor, y como promesa de que nuestro futuro está en el cielo con Dios (2 Co 1.21-22).

Punto de Acción

La Biblia está llena de promesas de Dios, de que los que han recibido a Jesucristo como su Salvador pasarán la eternidad con Él. Si usted está batallando con la duda, medite en las Sagradas Escrituras, y pídale al Espíritu Santo que le guíe para tener una comprensión bíblica en cuanto a su salvación.



Febrero 11

LEVÍTICO 6:21 -- 7:38 MATEO 25:31 -- 26:5

Seguros eternamente en Cristo

Escritura



Leer
COLOSENSES 2.13, 14



Tesoro Bíblico

Aunque muchos cristianos saben que son salvos, tienen preguntas en cuanto a su seguridad eterna. ¿Nuestra salvación depende de nuestra conducta? Examinar lo que sucedió cuando recibimos a Jesús como nuestro Salvador, nos dará garantía de la seguridad que tenemos en Él.

Antes de ser salvos, teníamos un problema espiritual. Nacimos con una naturaleza inclinada a rebelarse contra Dios. Nuestro ser interior rechazaba de forma habitual su autoridad, y tenía el control. Por nuestra condición pecaminosa, estábamos muertos espiritualmente (Ef 2.1), bajo el juicio de Dios, y destinados a la separación eterna de Él. Ninguna cantidad de buenas obras, de arrepentimiento, o de buena conducta podrían haber cambiado nuestra condición pecaminosa. Era necesaria una solución divina. Sabiendo esto, nuestro Padre celestial proveyó lo que necesitábamos por medio de su Hijo Jesucristo (Jn 3.16).

El día que pusimos nuestra fe en Cristo nuestra situación cambió, de condenación y muerte, a perdón y vida (Jn 5.24). Recibimos una nueva naturaleza que quería agradar a Dios, y fuimos adoptados en su familia (2 Co 5.17). El regalo divino de la salvación nos libró de la muerte eterna, y nos dio vida espiritual y vida eterna. No podemos volver a nuestro estado de muerte y falta de perdón. Nuestra nueva condición de hijos de Dios es permanente, porque se basa en lo que Jesús ha hecho.

Plan de Acción

Aunque nuestra conducta no reflejará siempre nuestra nueva naturaleza, los errores que cometamos no ponen en peligro nuestra salvación. Recuerde que no son nuestras acciones sino la obra de Cristo en la cruz lo que cambió nuestra condición. Y nada puede deshacer un renacimiento espiritual producido por la fe en Cristo (Jn 3.3).



Febrero 12

LEVÍTICO 8:1 -- 9:24 MATEO 26:6 -- 26:30

El descanso en Jesús



Escritura

Leer
ISAÍAS 26.2-4



Tesoro Bíblico

Las guerras, las crisis económicas y las responsabilidades diarias, son solo unas pocas fuentes comunes de estrés que encontramos. Si nos detenemos a pensar mucho en estas cosas, la ansiedad nos abrumará.

El Señor nos dice qué es lo que debemos hacer. Jesús nos aseguró que, aunque enfrentaríamos dificultades, podríamos descansar en Él (Jn 16.33). Pero no podemos confiar en alguien que no conocemos. Por esta razón, debemos primero buscar saber quién es Él.

La verdad de la Biblia es el lugar perfecto para comenzar. Por ejemplo, nuestro Dios es Señor y Dueño. Él es omnipresente, omnisciente, fiel y poderoso. Ama incondicionalmente y ofrece el perdón a todos los que confían en su Hijo como Salvador. Adopta a los creyentes como sus hijos, y quiere lo mejor para la vida de cada cristiano, tanto así que nos castiga cuando desobedecemos. Y Él desea que lo amemos más que a todos y que a todo en este mundo.

Conocer estos hechos es solo el comienzo. Como en cualquier relación, el tiempo propicia la familiaridad. Podemos leer la Biblia, orar, meditar en la Palabra de Dios y escuchar en silencio que su Espíritu hable a nuestros corazones. Esto nos ayudará a entender cómo piensa Él. Además, ver la manera como obra Dios en las vidas de los demás, nos ayudará a conocer sus caminos.

Punto de Acción

Jesús es fiel, y Él le ofrece descanso en medio de un mundo atribulado. Quiere que usted ponga sus cargas sobre Él y que experimente su paz. ¿Conoce usted a este Dios maravilloso? Saque tiempo diariamente para estar en su presencia y conocerlo más y más.





Febrero 13

LEVÍTICO 10:1 -- 11:47 MATEO 26:31 -- 26:56

Confianza en medio de la angustia



Escritura

Leer
SALMO 46.1-11



Tesoro Bíblico

Muchas veces, usamos la palabra "estrés" para referirnos a la presión que estamos sintiendo. Puede provenir de algo tan sencillo como el tráfico, o de situaciones más complejas o de problemas profundos, como la inseguridad. El estrés se convierte en angustia cuando crea una ansiedad profunda. Por desgracia, en el mundo de hoy no es extraño vivir con un nivel considerable de tal tensión.

Recuerdo que 1944 fue un año de mucha agitación en el mundo entero debido a la Segunda Guerra Mundial. Muchas personas escuchaban las noticias acerca de matanzas en diversos lugares, y quienes tenían familias en el extranjero sufrían de mucha ansiedad.

No puedo recordar el nombre de mi maestra de estudios sociales de ese año, pero nunca he olvidado algo que ella dijo. Un día, después de anunciar con lágrimas en los ojos que haríamos una interrupción en la rutina de nuestras clases, sacó una Biblia y leyó el Salmo 46. La mujer dijo que el pelotón de su marido había sido mencionado en las noticias de la noche anterior. Aunque sentía temor, encontró consuelo en las Sagradas Escrituras.

Desde entonces, recurro a ese Salmo cuando estoy preocupado o temeroso. Todos enfrentamos tiempos de incertidumbre en los que, por nuestra condición humana, nos sentimos solos y asustados. Pero en Jesús logramos tener confianza.

El pasaje de hoy contiene la clave para liberar el estrés y encontrar la paz. ¿Qué le está causando angustia? Deje de batallar, y descanse en nuestro amoroso y omnipotente Dios.

Punto de Acción

Él quiere que usted confíe y se apoye en Él, y que le permita llevar la carga por usted. Su deseo es que sus hijos se vean aliviados de angustias.

Febrero 14

LEVÍTICO 12:1 -- 13:59 MATEO 26:57 -- 27:10

Nuestra sociedad con Dios



Escritura

Leer
1 CORINTIOS 12.4-11

Tesoro Bíblico

No sé de dónde han sacado algunos la falsa idea de que el pastor es un siervo de Dios y que los que están sentados en los bancos son solo miembros de la iglesia. ¡Nadie es un espectador en el reino de Dios! Todos los creyentes tienen una sociedad con el Señor (2 Co 6.1). Él eligió trabajar por medio de la humanidad para llevar a cabo la misión del evangelio en la tierra. Utilizando la metáfora bíblica, somos los obreros que cultivamos y cosechamos sus campos (Mt 9.37, 38).

Dios dio uno o más dones espirituales a cada creyente para que colaboren en el trabajo de su reino. Todos necesitamos este recurso especial para cumplir con nuestro papel en su plan. Él teje ese don espiritual en nuestra personalidad y talentos para crear un siervo útil y eficaz. Además, no es cierto que hayan cristianos sin algún don.

Los creyentes somos hechura del Señor, creados en Cristo Jesús para buenas obras (Ef 2.10). Los dones espirituales no son capacidades personales. El Espíritu Santo las manifiesta por medio de nosotros. Recuerde que es la substancia que llega a las ramas, lo que produce fruto (Jn 15.5). Igualmente, el Espíritu Santo vive y actúa a través de los seguidores de Dios para producir actos de servicio. El poder de Dios está detrás de todo. Piense en esto cuando se sienta tentado a huir de las oportunidades que Dios le da.

Punto de Acción

El maravilloso poder de Dios está presente y al alcance de cada creyente. El Espíritu nos capacita para obedecer al Señor en todo lo que Él nos llame a hacer. ¡No desperdicie su vida sentado en un banco! Ponga a trabajar ese don espiritual. Los campos de este mundo están blancos para la siega (Jn 4.35).





Febrero 15

LEVÍTICO 14:1 -- 15:33 MATEO 27:11 -- 27:34

El poder dentro de nosotros



Escritura



Leer
HECHOS 1.8

Tesoro Bíblico

El Espíritu de Dios trabaja en cada creyente. No se limita a pastores y misioneros. Si usted ha recibido a Jesucristo como su Salvador personal, entonces en su interior mora el mismo poder que resucitó a Cristo de los muertos (Ro 8.11). El Espíritu Santo derrama su poder para crear un carácter santo en todos los que siguen a Dios.

El fruto del Espíritu recibe ese nombre porque es el carácter y la conducta que el Espíritu Santo produce en los creyentes. Son cualidades que no podemos generar nosotros mismos. El mensaje más poderoso que podemos dar no es un testimonio verbal ni un sermón; es la forma en que vivimos cuando estamos bajo presiones, la tentación es enorme, o estamos sepultados bajo una avalancha de problemas.

Lo que más necesita ver el mundo en esta cultura moderna, es familias consagradas a Dios cuyos miembros se amen unos a otros; personas que hagan sus negocios con integridad y moderación; y hombres y mujeres jóvenes que elijan la pureza moral. Es decir, el mundo necesita ver creyentes que sean obedientes al Señor.

Al mostrar paz en vez de ansiedad, o practicar la paciencia en vez de decir una palabra hiriente, el cristiano da testimonio de la hermosura del evangelio. Atraemos a los ateos a Cristo por medio de nuestras palabras y nuestros hechos. Podrán rechazar una doctrina, pero no podrán ignorar una vida recta.

Punto de Acción

El mensaje más fuerte del evangelio no proviene de un púlpito. El testimonio más poderoso en favor de Jesucristo donde usted trabaja, vive o descansa, es usted mismo. Sométase a la obra del Espíritu Santo, y Él producirá una gran cosecha de fruto espiritual en su vida.



Febrero 16

LEVÍTICO 16:1 -- 17:16 MATEO 27:35 -- 27:61

El fin al pecado habitual



Escritura



Leer
EFESIOS 6.10, 11

Tesoro Bíblico

Satanás busca lugares en la vida del creyente donde pueda levantar una fortaleza. Una vez que la levanta, sabe que la persona justificará, defenderá y seguirá añadiendo ladrillos a esa fortaleza con un pecado a la vez. El atractivo puede ser tan fuerte que nos hace volver al pecado habitual, incluso después de haberlo reconocido delante de Dios. Satanás susurra: "Una vez más no te hará ningún daño", y caemos de nuevo en la tentación.

Al igual que en la época medieval, cuando los ejércitos peleaban desde fortalezas en las alturas rocosas, un baluarte de pecado es por lo general el terreno para un combate. Podríamos esperar que la lucha fuera básicamente entre Dios y Satanás, pero no es así. Es, más bien, una lucha que se da en nuestro espíritu: ¿Queremos que Dios destruya o no nuestro hábito? Dejar el pecado habitual es difícil. El pecador genera satisfacción y placer al practicarlo. Pero pisándole los talones a estas emociones están el sentimiento de culpa, la vergüenza y la desesperación, que llevan a la persona a pedir ayuda. Pero Dios no limpiará la maldad hasta que la persona se arrepienta de verdad. El verdadero arrepentimiento significa que el creyente ve la iniquidad del pecado y le da la espalda. Debemos hacer esto siempre que sea necesario —una vez, cien veces, o todos los días por el resto de nuestras vidas.

Punto de Acción

El solo pensar en renunciar a un hábito pecaminoso lleva a algunas personas al borde de la desesperación. Quieren verse libres de esa fortaleza, pero la idea de resistir la tentación hace que se sientan débiles. Le tengo una buena noticia: el poder del Espíritu Santo es suficiente para impartir poder al creyente para darle la espalda al pecado. Y eso lo incluye a usted.

Febrero 17

LEVÍTICO 18:1 -- 19:37 MATEO 27:62 -- 28:20

La batalla de la fe



Escritura



Leer
SANTIAGO 1.2-8

Tesoro Bíblico

¿Se ha sentido usted alguna vez como si su vida cristiana se meciera de un lado a otro, como un péndulo entre la fe y la duda? Este es un problema bastante común, especialmente cuando enfrentamos situaciones difíciles. Aunque sabemos lo que dice la Biblia, nuestros sentimientos nos dicen algo totalmente diferente.

La pregunta no es si experimentaremos esto o aquello, sino más bien cuánto tiempo permaneceremos en un lado u otro. Tres factores determinarán si nos inclinaremos hacia la fe o la duda: la fortaleza de nuestra fe en el momento de la prueba; nuestra percepción y comprensión de Dios; y nuestra experiencia con el fracaso o el éxito en las pruebas anteriores, en particular las de la misma naturaleza.

Para ayudarle a crecer en la fe, es importante que usted cambie no solo su enfoque, sino también su manera de pensar y de escuchar.

• Fije su mente en las promesas de Dios, no en la dificultad de su situación.

• Confíe en su naturaleza divina, no en sus sentimientos en cuanto a las circunstancias.

• Trate de ver la dificultad desde la perspectiva del Señor, en vez de darle su propia interpretación.

• Escuche al Espíritu Santo, no a las mentiras de Satanás.

• Recuerde la fidelidad del Señor en el pasado, en vez de obsesionarse en sus fracasos anteriores.

Punto de Acción

La clave para tener una fe firme está en creerle a Dios a pesar de la situación. Solo entonces será posible someter los sentimientos naturales de duda, ansiedad, temor, ira o confusión, a lo que sabemos que es verdad: que el Señor es fiel y nos dará su ayuda en todas las situaciones.

Febrero 18

LEVÍTICO 20:1 -- 21:24 MARCOS 1:1 -- 1:28

Una ciudad sobre un monte



Escritura

Leer
Mateo 5.14-16

Tesoro Bíblico

Dios presenta a sus hijos al mundo como una ciudad sobre un monte (Mt 5.14). La luz de una gran metrópolis puede verse desde varias millas de distancia. Asimismo, los creyentes debemos "brillar" de tal manera que los demás vean nuestras buenas obras y glorifiquen a Dios.

La "luz de la fe" del cristiano es evidente por medio de sus obras. Necesitamos compañeros de trabajo, amigos y otros en nuestra esfera de influencia que adviertan nuestra manera de vivir. ¿Por qué razón? Porque una vez que vean que no estamos buscando a toda costa ser los primeros, querrán saber por qué. Y será allí cuando comiencen a sacar conclusiones, con pensamientos como: "ayuda a los demás aun cuando es difícil hacerlo… dice que hace esto porque es cristiano… su Dios debe ser digno y bueno".

Cuantas más personas nos vean hacer buenas obras, más gloria recibirá el Señor, quien es el autor de nuestro servicio.

Sin embargo, para balancear la orden de brillar, el Señor dio una advertencia en Mateo 6.1: "Guardaos de hacer vuestra justicia delante de los hombres, para ser vistos de ellos". Es decir, hay que tener cuidado con la motivación. Si hacemos las cosas para recibir elogios o la atención de los demás, perderemos nuestra recompensa celestial. Ese fugaz reconocimiento del mundo es todo lo que recibiremos por nuestros esfuerzos.

Punto de Acción

Los creyentes están aquí para dirigir a los demás al Señor que sirven. Somos un reflejo de su luz y de su gloria. Él no solo nos da la oportunidad de brillar, sino también el aliento y los dones para trabajar en favor del reino. Por más brillantes que podamos ser, no lo somos sin tener en cuenta al Señor.



Febrero 19

LEVÍTICO 22:1 -- 23:44 MARCOS 1:29 -- 2:12

Nuestra obra de amor



Escritura

Leer
2 Corintios 9.8-11

Tesoro Bíblico



La fe y las obras van de la mano. El cristiano es alguien a quien Cristo usa para realizar su obra en la tierra. Por tanto, servir a Dios es más que simplemente hacer algo; trabajar para el Señor define también lo que somos.

Después de unirse a la familia de Dios, los creyentes se reconocen por su fruto, que incluye el servicio que hacen para Él y para los demás. De hecho, el Señor rescata a las personas del pecado para que puedan hacer la obra que Él se ha propuesto (Ef 2.10). Se ha dicho con frecuencia que somos las manos y los pies de Dios en este mundo.

El mismo Padre que nos llama a trabajar en su nombre, da también los recursos necesarios. Como dijo Pablo, el Señor hace que sus hijos sean ricos en gracia, para que abunden para toda buena obra (2ª. Co 9.8). Además, somos equipados con su Palabra y fortalecidos y guiados por su Santo Espíritu (2 Ti 3.16, 17). De estas fuentes, los cristianos aprenden a relacionarse con otros, para poder ayudarles, estimularles y responder a sus necesidades.

Que quede claro que las obras no tienen nada que ver con la salvación. Somos salvos por gracia solo por medio del sacrificio de Cristo en la cruz. Después que eso sucede, el creyente está motivado para hacer el bien en el nombre del Señor, para agradarle a Él.

Punto de Acción

Estamos llamados a exteriorizar nuestra fe cada día. Dios obra a través de nosotros para alcanzar a quienes, de otra manera, es posible que nunca lean la Biblia o entren a una iglesia. Es más, el Señor toma prestada nuestra voz para contar su historia, y usa nuestra vida para demostrar su gracia y su gloria. Las buenas acciones son la obra de amor del creyente.





Febrero 20

LEVÍTICO 24:1 -- 25:55 MARCOS 2:13 -- 2:28

El camino del discipulado



Escritura

Leer
Gálatas 1.11-17

Tesoro Bíblico

Tras su conversión, Pablo se fue al desierto por tres años; durante ese tiempo el Espíritu Santo lo instruyó en los caminos del Señor. Y de allí salió preparado para comunicar la verdad de Dios.

El Señor habla a los creyentes para que puedan comprender la verdad, ajustarse a ella, y comunicarla. Estos mismos pasos son el mapa de ruta del discipulado. Lo que pasó durante los años que Pablo en el desierto, fue solo el comienzo de un proceso de toda la vida; Dios renovó su mente y lo transformó a la imagen de Cristo. Para el apóstol, ese cambio comenzó al conectar su abundante conocimiento de las Sagradas Escrituras con la revelación de que Jesucristo era el Hijo de Dios.

Pablo conocía a fondo la Palabra, pero la verdad de que Jesús era el Mesías prometido le hizo reconsiderar el fundamento en el que había estado confiando. Todo lo que sabía acerca de Dios tenía que ser reevaluado a la luz de esta nueva información. Pablo había vivido tratando de agradar a Dios, por lo que el Espíritu Santo vio en él, sin duda, a un alumno dispuesto.

El alma del apóstol tenía que ser moldeada de acuerdo con la voluntad del Padre. Y el Señor siguió trabajando en Pablo mucho después de que él dejara el desierto y comenzara su ministerio. Toda persona que lee sus epístolas, es testigo de la obra de Dios en un hombre rendido a Él.

Punto de Acción

Los planes del Señor en cuanto al discipulado parece ser los mismos para cada creyente. Al igual que Pablo, usted es un alumno del Espíritu Santo, y el conocimiento que obtenga de la Palabra debe cambiar su vida. Sea también como el apóstol de esta manera: conviértase en un hacedor de discípulos compartiendo con los demás lo que ha aprendido.





Febrero 21

LEVÍTICO 26:1 -- 27:34 MARCOS 3:1 -- 3:30

Inseparables de Cristo



Escritura



Leer
Romanos 8.18-39

Tesoro Bíblico

Cuando el dolor y la adversidad se introducen en nuestras vidas, es fácil concluir que Dios nos ha abandonado. Después de todo, pensamos que, si Él hubiera estado allí, habría hecho algo en ese momento. Sin embargo, el pasaje de hoy dice que nada puede separarnos del amor de Cristo.

Ninguna circunstancia. No hay una dificultad que pueda separarnos del amor de Dios; por el contrario, podemos ser "más que vencedores por medio de aquel que nos amó" (Ro 8.35-37). Los versículos de hoy enseñan también que nuestros sufrimientos actuales no pueden compararse con la gloria venidera (v. 18), y que el propósito de Dios es nuestra transformación a la imagen de Cristo (v. 29). Cuando entendemos esto, tenemos perspectiva victoriosa, lo que produce paciencia y esperanza (vv. 24, 25).

Ningún tiempo. Nada de lo que haya ocurrido en el pasado, o que estemos pasando ahora, o que vaya a suceder en futuro, podrá separarnos de Cristo. Él está con nosotros a cada paso del camino (v. 38).

Ningún poder. Los poderes invisibles del mal que tratan de engañar y atraparnos, no están a la altura del Señor, quien nos sostiene firmemente con su mano omnipotente (v. 39).

Ninguna cosa creada. Solamente nuestro Dios trino existe por sí mismo, y si Él dice que usted le pertenece, nada ni nadie —ni siquiera usted mismo— podrá destruir esa relación (v. 39).

Punto de Acción

Pero esta promesa de seguridad no es una licencia para pecar sin consecuencias. Más bien, debe motivarnos a caer de rodillas en gratitud y alabanza. Al entender de verdad la inmensidad de este regalo, nuestro amor por Cristo aumentará y redundará en obediencia y perseverancia, no importa las dificultades que enfrentemos.

Febrero 22

NÚMEROS 1:1 -- 2:34 MARCOS 3:31 -- 4:20

Gratitud en la aflicción



Escritura

Leer
Salmo 119.65-72

Tesoro Bíblico

En el Día de Acción de Gracias, normalmente expresamos gratitud por las bendiciones de Dios. Pero, ¿ha pensado alguna vez en darle gracias por algo que no parezca ser una bendición? Un corazón agradecido es más precioso para Dios cuando, humanamente hablando, nuestra situación no justifica el dar gracias. Pero al tomar cuatro decisiones fundamentales, podemos empezar a ver el valor de nuestras adversidades, y responder con agradecimiento.

Creer y confiar en el Señor. Solo viendo la vida desde una perspectiva bíblica, podremos entender sus propósitos en nuestras pruebas, y confiar en su sabiduría al permitirlas.

Aceptar la situación como de parte de Dios, ya sea enviada o permitida por Él. Si realmente creemos que Él está actuando para nuestro bien (Ro 8.28, 29), podemos decidir recibir cada dificultad como venida de su mano amorosa. Entonces podremos decir: "Gracias".

Someterse a Dios en la circunstancia. Aunque es posible que no nos guste la situación, el saber que Dios es "bueno y bienhechor" (v. 68) nos permite poner con confianza nuestras vidas bajo su autoridad.

Sacar de Él las fuerzas para resistir. Nadie tiene la capacidad dentro de sí mismo para soportar los problemas con gratitud. Solamente confiando en el Señor pueden los creyentes experimentar la adversidad con un corazón agradecido.

Punto de Acción

Piense, ahora, en esa circunstancia que le gustaría ver cambiada, y con una nueva mentalidad haga esta oración a Dios: "Señor, acepto esta situación como proveniente de ti. Con fe y confianza me pongo bajo tu amorosa autoridad, y saco de ti las fuerzas que necesito para soportar con gratitud".





Febrero 23

NÚMEROS 3:1 -- 4:49 MARCOS 4:21 -- 4:41

Escritura

Leer
Filipenses 4.10-13

Tesoro Bíblico



Piense en los momentos que se sintió realmente satisfecho. ¿Qué le hizo sentir así? Para la mayoría de las personas, la sensación de bienestar se produce cuando sus circunstancias son las que ellas quieren, pero no era así con Pablo. Él aprendió a estar contento en todas las circunstancias, buenas o malas.

Haríamos bien en aprender algunas lecciones de él. A fin de cuentas, no podemos evitar todas las situaciones difíciles, pero también podemos descubrir cómo enfrentarlas con un espíritu tranquilo y maduro, no con frustración y ansiedad.

El contentamiento no depende de las circunstancias externas. El cambio de situación puede traer alivio temporal, pero la satisfacción basada en las circunstancias siempre será esporádica y fugaz. Se trata de cómo pensamos, no de qué tenemos.

El contentamiento fluye de una actitud interior. La calma interior del apóstol provenía de una mente puesta en Cristo. Al decidir confiar en el Salvador costara lo que costara, Pablo permitía el Espíritu Santo dentro de él gobernara sus emociones y condicionara sus respuestas.

El contentamiento se aprende con la experiencia. No se puede adquirir de un libro o de un sermón, porque es un proceso que debe ser vivido personalmente. Pablo aprendió el contentamiento sobre la marcha —en las persecuciones, los sufrimientos y las prisiones. El Señor usó todas las dificultades para transformarlo.

Las situaciones que causan frustración, ansiedad e insatisfacción son también los que Dios usa para producir contentamiento en nosotros. Cuando usted esté hastiado de sus quejas, decepciones e insatisfacciones, entonces estará listo para dejar que el Señor le enseñe su nueva manera de vivir.





Febrero 24

NÚMEROS 5:1 -- 6:27 MARCOS 5:1 -- 5:20

Resistir los apetitos carnales



Escritura



Leer
Efesios 2.1- 7

Tesoro Bíblico

El Espíritu Santo guía a los creyentes a tomar decisiones sabias y correctas. Pero cuando los cristianos no escuchan, pueden elegir seguir lo que corresponde a la carne.

Después de que la serpiente habló a Eva, ésta, sin duda, le dio una buena mirada al árbol de la ciencia del bien y del mal (Gn 2.17; 3.3). No importa lo que hubiera pensado antes del árbol, ahora lo veía con nuevos ojos —con ojos enfocados en la carne. Génesis 3 nos dice que el árbol prohibido atrajo a Eva de tres maneras: 1) era bueno para comer, 2), agradable a los ojos, y 3) codiciable para alcanzar sabiduría.

Es decir, podía satisfacer tres deseos humanos legítimos: de comida apetitosa, de belleza y de sabiduría. No hay nada de malo en estos deseos dados por Dios. El Señor había creado una diversidad de alimentos, y una tierra repleta de vistas impresionantes para que la humanidad pudiera disfrutar de ellas. Él también da el Espíritu Santo como una fuente de su verdadero conocimiento y sabiduría. De hecho, es el Espíritu quien enseña a los creyentes a mantener bajo control y en equilibrio los apetitos carnales.

Mientras tanto, Satanás se esfuerza por pervertir los deseos sanos. Aborrece ver satisfechos los deseos de las personas. Lo que quiere es ver que la persona sienta el deseo de tener algo bueno, hasta ser controlada por el deseo de tenerla.

El diablo se contenta cuando las personas se convierten en esclavas de un deseo que, en el contexto adecuado, el Señor quiso que disfrutaran con libertad. El creyente que anda en el Espíritu Santo rechaza la gula, prefiriendo los deseos que están dentro de los límites impuestos por Dios. Es así como tenemos lo mejor de Él.



Febrero 25

NÚMEROS 7:1 -- 8:26 MARCOS 5:21 -- 5:43

Cuando no se escucha a Dios



Escritura

Leer
Génesis 3.1-13

Tesoro Bíblico

El pasaje de hoy ofrece una imagen de lo que sucede cuando los creyentes no escuchan a Dios. Eva conocía tan bien el mandamiento del Señor, que lo repitió casi literalmente a la serpiente. No obstante, el orgullo y los apetitos carnales se apoderaron de ella, y fue engañada. Dejó de escuchar a Dios, y abrió sus oídos a la voz equivocada.

Piense en las tantas voces que oímos en un día cualquiera. Los medios de comunicación, las vallas publicitarias y hasta los amigos y los familiares nos bombardean la mente con ideas y filosofías. Oímos mensajes vanos e impíos envueltos en un lenguaje atractivo. Es fácil ser presa del engaño, a menos que tengamos siempre frente a los ojos y el corazón los preceptos bíblicos.

Eva se metió en problemas, sencillamente porque se detuvo mucho tiempo escuchando las palabras de la serpiente. Satanás torció lo suficiente quién era Dios, para tentarla, alejarla de la verdad y llevarla al error. Le aseguró a Eva que, en vez de caer muerta, llegaría a ser como Dios: ¡sus ojos se le abrirían, y conocería la verdad!

En cierto sentido, las palabras del diablo eran correctas, pero falsas. Los ojos de Eva fueron abiertos, pero el conocimiento no fue tan maravilloso como insinuó la serpiente. Eva tuvo conciencia de su naturaleza pecaminosa y del abismo que se había formado entre ella y Dios. Además, su cuerpo físico sufriría la muerte como consecuencia de su pecado.

Punto de Acción

Cuídese de los mensajes que desean captar su atención. Satanás, que es tan astuto hoy como cuando estuvo en el Edén, adorna al engaño para que suene a verdad. Pero el maligno miente cuanto habla (Jn 8.44). Más bien, esté en sintonía con Dios y con su Palabra porque solo Él dice la verdad.





Febrero 26

NÚMEROS 9:1 -- 10:36 MARCOS 6:1 -- 6:29

Nuestro Padre celestial



Escritura

Leer
Mateo 6.8-13

Tesoro Bíblico

Cuando Cristo enseñó a sus discípulos a orar, les dijo que se dirigieran a Dios como "Padre nuestro". Antes habían escuchado decir a Jesús: "Mi Padre", pero ahora, ellos también tenían parte en esa privilegiada relación familiar. Todos los que hemos nacido de nuevo en la familia de Dios tenemos este mismo derecho. Puesto que nuestras percepciones acerca de Dios son moldeadas por nuestros padres terrenales, todos tenemos diferentes percepciones acerca de Él, pero Jesús es el único que tiene un concepto exacto del Padre celestial. Consideremos algunas de las maneras como Él se interesa por sus hijos:

• Ama: El amor de Dios es incondicional, ya que se basa en su naturaleza, no en nuestro desempeño (1 Jn 4.16).

• Escucha: Cuando oramos, Él nos da toda su atención (Sal 55.16, 17).

• Provee: El asume la responsabilidad de suplir todo lo que necesitemos (Fil 4.19).

• Guía: Él es quien dirige nuestro camino cuando confiamos en Él (Pr 3.5-6).

• Protege: El Señor nos protege espiritual, emocional y físicamente, pasando por el tamiz de sus dedos soberanos cada una de nuestras experiencias (Sal 121.1-8).

• Permanece: No está ausente, ya que Él nunca nos dejará ni desamparará (Dt 31.8).

• Disciplina: El Señor nos disciplina para nuestro bien, de modo que podamos participar de su santidad (He 12.5-11).









Febrero 27

NÚMEROS 11:1 -- 12:16 MARCOS 6:30 -- 6:56

La fortaleza viene con la espera



Escritura

Leer
Isaías 40.28-31

Tesoro Bíblico

El agotamiento es un resultado del exceso de compromisos, y de las responsabilidades. En el esfuerzo por lograr todo lo que esperamos, tratamos con frecuencia de ir más rápido y de atiborrarnos de tareas. Pero, durante el proceso, terminamos emocional y físicamente agotados. El Señor ofrece un estilo de vivir radicalmente diferente, y Él renueva las fuerzas y el vigor.

Quienes esperan en el Señor tienen la promesa de su fuerza sobrenatural. De hecho, la Biblia dice que ella superará la fuerza naturales y el aguante de los jóvenes. El acceso a este poder divino se logra, no yendo más rápido sino más despacio, deteniéndonos para sacar tiempo y concentrarnos en Dios, buscar su dirección, y pedir su poder para llevar a cabo lo que Él nos llama a hacer.

Cuando yo era más joven, me agotaba debido a mi impaciencia, tratando de sacar adelante al ministerio a mi manera y en mi propio tiempo. Desde entonces, he aprendido que cuando hago una pausa y me humillo ante el Señor, reconociendo que no tengo fuerzas sin Él, Dios me sostiene con energía emocional y espiritual. No hay ninguna explicación humana para lo que Dios quiere y puede hacer en un cuerpo humano rendido a Él. Su Espíritu Santo es como el viento debajo de nuestras alas, que hace posible que nos remontemos como las águilas.

Punto de Acción

La próxima vez que usted esté al borde del agotamiento, tómese un tiempo para centrarse en el Señor. ¿Está caminando al paso de Él, o se la ha adelantado por su cuenta? Vaya al ritmo del Señor, y haga suya el poder que Él ofrece sin restricciones a quienes andan obedientemente en su voluntad.



Febrero 28

NÚMEROS 13:1 -- 14:45 MARCOS 7:1 -- 7:23

¿Por qué esperar?

Escritura



Leer
Salmo 25.4, 5

Tesoro Bíblico

En el camino de la vida, las decisiones cruciales son como encrucijadas que exigen elegir una dirección. Si pasamos disparados sin buscar el propósito de Cristo, el camino que elegimos puede conducirnos al pesar y al sufrimiento. Aunque el Señor está listo y dispuesto a ofrecer una orientación clara, Él no siempre la da rápidamente.

El saber que Él tiene buenas razones para no darnos dirección de inmediato, puede ayudarnos a esperar con paciencia su orientación en la encrucijada.

A veces, Dios nos deja en nuestra confusión porque quiere captar nuestra atención. Cuando todo va bien, tendemos a olvidar al Señor. Pero la incertidumbre nos acerca a Él como un imán. Al alinear nuestros pasos con los de Él en sujeción al Espíritu Santo, abrimos nuestros oídos para escuchar su voz.

Nuestro tiempo de espera es el tiempo de preparación de Dios. Para llevar a cabo sus propósitos soberanos, Él puede ponernos en espera mientras coordina las circunstancias que se alineen con su voluntad. A veces, el Señor tiene que hacer algo en nosotros antes de que estemos preparados para manejar lo que Él se ha propuesto para nuestro futuro. Si recibiéramos su dirección al instante, nunca creceríamos en fe. La madurez espiritual se manifiesta en la capacidad de esperar con tranquila confianza, teniendo fe de que, en el tiempo de Él, sabremos qué hacer.

Punto de Acción

Si la impaciencia le tienta a adelantarse al tiempo de Dios en cuanto a alguna decisión, corre el riesgo de salirse de su voluntad y de perder sus bendiciones. Pero si espera hasta que el Señor le dé una dirección clara, andará en la paz de Dios con fe, en vez de ir dando traspiés en medio de la ansiedad y la confusión.

No hay comentarios:

Publicar un comentario